Este lunes, Wall Street vivió un día con marcadas caídas a causa del aumento del miedo ante una posible recesión en Estados Unidos. Los índices bursátiles más importantes experimentaron pérdidas notables:
- Dow Jones Industrial Average: bajó un 2.08%, alcanzando los 41,911.71 puntos.
- S&P 500: disminuyó un 2.70%, cerrando en 5,614.56 unidades.
- Nasdaq Composite: disminuyó un 4%, terminando en 17,468.32 puntos.
- Dow Jones Industrial Average: descendió un 2.08%, situándose en 41,911.71 puntos.
- S&P 500: cayó un 2.70%, cerrando en 5,614.56 unidades.
- Nasdaq Composite: retrocedió un 4%, finalizando en 17,468.32 puntos.
El segmento tecnológico fue el más golpeado en el día. Las conocidas como «siete magníficas» empresas tecnológicas experimentaron caídas significativas:
- Tesla: experimentó una bajada del 15.43%, impactada por datos de ventas débiles y preocupaciones sobre su futuro crecimiento.
- Nvidia: retrocedió un 5.07%.
- Apple: disminuyó un 4.85%.
- Meta (anteriormente Facebook): se redujo un 4.42%.
- Alphabet (matriz de Google): bajó un 4.41%.
- Microsoft: descendió un 3.34%.
- Amazon.com: cayó un 2.36%.
La volatilidad del mercado se elevó considerablemente, evidenciada por el aumento del índice VIX, conocido como el «índice del miedo», que incrementó un 19.5% llegando a niveles no observados desde diciembre. Este índice calcula la volatilidad anticipada en el mercado bursátil y su ascenso indica una creciente incertidumbre entre los inversores.
Las estrategias comerciales de la administración Trump han jugado un papel crucial en la reciente inestabilidad del mercado. La aplicación de aranceles a naciones como China, Canadá y México ha suscitado inquietudes sobre una potencial desaceleración económica. Estas acciones han provocado represalias desde estos países, aumentando el miedo a un conflicto comercial a gran escala que podría impactar negativamente el crecimiento económico mundial.
Las políticas comerciales de la administración Trump han sido un factor clave en la reciente volatilidad del mercado. La imposición de aranceles a países como China, Canadá y México ha generado preocupaciones sobre una posible desaceleración económica. Estas medidas han llevado a represalias por parte de estas naciones, intensificando los temores de una guerra comercial a gran escala que podría afectar negativamente el crecimiento económico global.
En respuesta a la creciente incertidumbre, los inversores han buscado refugio en activos considerados seguros, como los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Esta demanda ha provocado una disminución en los rendimientos de estos bonos, reflejando las expectativas de una posible desaceleración económica y la búsqueda de seguridad por parte de los inversores.
A nivel internacional, los mercados europeos también experimentaron caídas significativas. El DAX alemán y el CAC 40 francés cerraron con pérdidas, afectados por la incertidumbre económica en Estados Unidos y las tensiones comerciales globales.